Amanecia un hermoso dia de primavera en la ciudad. Un dia que parecía como cualquier otro, pero no lo era. En un edificio capitalino, la vida de muchos jovenes estaba en un riesgo inminente. Sabiendo lo que le esperaba, nuestro personaje se adentra en el edificio con un nudo en su estómago. Es que acaba de ser llamado y no puede echar a correr, debe enfrentar su destino como un hombre, hoy no había tiempo para cobardías (a pesar de que un tonto acto de valentía podria acabar con su vida). Sin más, entró en un cuarto plenamente iluminado y tomó asiento en un banco apartado del resto, como si tuviera miedo de que los demas le hicieran preguntas de las cuales el no sería capaz de responder, o como si cuanto mas cerca de la parte delantera estuviera, mas doloroso fuera el castigo. Las gotas de sudor empapaban su frente mientras los minutos pasaban. A intervalos, parecía como si cada minuto fuera una hora, y cuando creía que llegaba a alguna respuesta, los minutos se desvanecian en el aire. El sudor se extendía ahora a practicamente todo su cuerpo, y mientras pulsaba los botones y escribía rapidamente, el calor se hacia mas abrumador.
La tortura se hacia interminable, y contuvo en repetidas ocasiones el impulso de romper en llanto, solo para evitar llamar la atencion del resto. Finalmente, la tortura terminó, pero comenzaba un proceso en el cual se hacia muy dificil mantener la calma, y los minutos parecían no pasar, cual Machado dando su clase a primera.
-"A las 15 horas" se escucho que alguien decía por los corredores. Una rápida mirada a su reloj le indicó que eran las 11:05 A.M., en sus adentros pensó que no soportaría cuatro horas de tortura, pero trato de armarse de valor y lo consiguió.
A hora señalada, se presentó. Mientras el encargado leía los resultados, apenas podía contener su respiración. Finalmente, el encargado leyó su nombre seguido de su nota. Al terminar de leer los resultados, el encargado, Jaume se acerco a él y le dijo:
"¡Bien mostro!" seguido de un guiño y un ademán tipico de él (levantar el pulgar con su mate en el otro brazo)
No lo podía creer, habia salvado el examen de Matemática A.
jueves, 23 de octubre de 2008
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4 comentarios:
sos vos? felicitaciones entonces
como si "soy yo"?
igual gracias por las felicitaciones jeje
Si el del cuento sos vos supongo que era la pregunta, yo no la escribí pero supongo que se refiere a eso.
esta bueno, hubiese estado mejor si no me hubiera dado cuenta del final a la mitad del relato (crítica constructiva), capaz que era esa la intención.
adio borrego
continúa mejorando, debe charlar menos en clase
gracias monsier sandoz por sus sabias aclaraciones, siempre tan pragmatico, conciso y concreto. Su sabiduría le permite interpretar hasta las redacciones más faltas de sintaxis.
si no fuera por usted no entendía lo del anónimo...pobre!!! no tiene nombre ese muchacho
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